EL MALTRATO INFANTIL: UNA PROBLEMÁTICA EXTENDIDA EN LA REGIÓN

El 25 de abril se conmemora el Día Mundial contra el Maltrato Infantil, una fecha que nos recuerda la importancia y urgencia de trabajar sobre la erradicación de la violencia contra niños y niñas

 

En la actualidad, millones de niñas y niños sufren diferentes tipos de violencia cada día, siendo una problemática extendida en toda América Latina y el Caribe que no distingue raza, religión o cultura, y que cada vez se acrecienta más. El maltrato infantil puede incluir violencia física, psicológica y sexual, así como también negligencia o cuando el niño o niña es testigo de la violencia que se da en el ámbito doméstico.

 

El hogar, las escuelas y las comunidades son espacios en donde los niños y niñas deberían sentirse seguros y protegidos. Sin embargo, para muchos de ellos estos escenarios se transforman en lugares donde experimentan situaciones de maltrato, funcionando de forma contraria a lo esperado en su rol de protección.

 

La violencia dentro de las familias es la principal causa por la cual los niños pierden el cuidado de sus familias en la región. Ser agredido por una figura que debería representar afecto y contención provoca secuelas importantes en el desarrollo de los niños.

 

Los datos indican que en el mundo y en nuestra región 6 de cada 10 niños de entre 2 y 14 años de edad sufren de manera periódica métodos de disciplina violenta en sus hogares, que comprenden tanto agresiones físicas como psicológicas[1]. Entre los niños pequeños esta relación es aún peor: 3 de cada 4 niños de entre 2 y 4 años de edad –el 75%– están sujetos a métodos de disciplina violentos por parte de sus principales figuras de cuidado[2]. Algunos países registran esta realidad en 8 de cada 10 niños, mientras que otros muestran índices cercanos al 50%.

 

En Paraguay existen cifras alarmantes de niños separados de sus familias, debido a que sus padres o los adultos responsables de su crianza se ven imposibilitados de proporcionarles un cuidado adecuado para que el niño se desarrolle física, intelectual y emocionalmente. 6 de cada 10 niños y adolescentes sufrió algún tipo de violencia física o sicológica[3]. Muchas veces, esa violencia proviene de la misma familia del niño. La violencia disminuye las posibilidades de los niños, niñas adolescentes y jóvenes de vivir en familia. Toda violencia contra los niños se puede prevenir y así asegurar a los niños entornos familiares seguros y adecuados para su desarrollo.


 


Además de los métodos violentos de disciplina utilizados en los hogares, la violencia hacia los niños puede comprender otras situaciones, como abandono, negligencia y agresiones sexuales, siendo esta última la forma de violencia menos denunciada. Se calcula que entre el 85% y el 90% de estas situaciones no se conocen.

 

Las consecuencias del maltrato infantil son alarmantes. Dependiendo de la intensidad y el tiempo de duración de la situación de maltrato, este provoca secuelas importantes en la autoestima y confianza hacia sí mismo y los demás. Además, genera sentimientos de miedo, rabia, angustia, desconfianza y desamparo, que dificultan su sano crecimiento. Asimismo, un niño o niña víctima de violencia tiene menor capacidad para aprender y alcanzar todo su potencial personal, así como también para hacer contribuciones positivas a la sociedad.

 

 

 

En este contexto, y en el marco del Día Mundial contra el Maltrato Infantil, Aldeas Infantiles SOS Paraguay ratifica su compromiso con la Convención sobre los Derechos del Niño para poner fin a todas las formas de violencia contra las niñas, niños y adolescentes, y condena todas las formas de maltrato.

 

Este es un problema urgente y como sociedad tenemos la responsabilidad de proteger a los niños y niñas de cualquier forma de maltrato. En Aldeas Infantiles SOS Paraguay brindamos acompañamiento individual e instancias de capacitación para promover el empoderamiento de los niños y sus familias, para que conozcan sus derechos y así poder prevenir la violencia, generar conciencia y promover canales de denuncia y respuesta a medida. A su vez, desarrollamos acciones de incidencia para generar marcos regulatorios que eliminen, condenen y sancionen toda forma de violencia hacia niños y niñas.

 

La familia es el lugar de referencia por excelencia para todas las personas. Sin embargo, día a día diversos factores –entre los que se encuentra el maltrato infantil– ponen este derecho en riesgo, y trae como resultado que una gran cantidad de niños y adolescentes queden expuestos al riesgo de perder el cuidado de sus familias. Por ese motivo, el pasado 23 de abril Aldeas Infantiles SOS Paraguay lanzó la campaña regional #MeImportan, con el objetivo de que las personas puedan sumarse diciendo que nos importan los niños que no crecen en una familia que los proteja y alzando la voz para decir que todo niño tiene derecho a vivir en familia.

 

Este 25 de abril y todos los días, digamos #FinAlMaltratoInfantil. Poner fin al maltrato infantil es el compromiso que Aldeas Infantiles SOS Paraguay asume como organización, y lo hace asegurando ambientes protectores y de cuidado familiar, así como evitando que los niños y niñas se separen de sus padres y hogares por este u otros motivos. Para conocer más sobre el trabajo de la organización ingresa a www.aldeasinfantiles.org.py

 

 

NOTA PARA LOS EDITORES:

 

Aldeas Infantiles SOS es una organización sin fines de lucro, no gubernamental e independiente, que trabaja por el derecho de los niños a vivir en familia. Desarrolla su labor en el mundo desde 1949 y actualmente lleva adelante sus programas en 135 países y territorios, dentro del marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño (CDN).

 

En América Latina y el Caribe, Aldeas Infantiles SOS apoya a más de 102.000 niños, niñas, adolescentes y jóvenes y trabaja con más de 24.000 familias en 20 países con diversos contextos sociales y culturales. La organización brinda atención directa e individualizada a cada niño según sus características y situación particular, y busca contribuir al fortalecimiento de las familias que están en riesgo de separarse de sus hijos para que estén en mejores condiciones de brindarles entornos seguros.

 

Aldeas Infantiles SOS está comprometida en crear y mantener entornos familiares de cuidado y protección para todos los niños, ya sea en su familia biológica, en un entorno de acogimiento alternativo o en la comunidad donde viven y crecen. Día tras día, la organización une fuerzas para combatir la violencia que afecta a los niños, en las familias o en cualquier otro entorno, así como todas aquellas otras causas que ocasionan la pérdida del cuidado familiar.

 



[1] [1] UNICEF (2014). Ocultos a plena luz

[2] UNICEF (2017). A familiar face. Violence in the lives of children and adolescents.

[3] Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.